Home    Cómo enfriar tu casa sin aire acondicionado.

En los últimos años, debido al cambio climático estamos sufriendo los veranos más calurosos de la historia. Hoy traemos unos consejos para refrescar la casa sin aire acondicionado, bien porque nuestra vivienda no tiene o porque no queremos que la factura eléctrica sea muy elevada. El ventilador será tu mejor aliado para el verano.

El ventilador de techos es una excelente opción para mover el aire de la habitación e incluso para dormir bajo él en las noches muy calurosas. Los ventiladores de pie se pueden usar para expulsar el aire caliente de la habitación porque, aunque estemos acostumbrados a ponernos delante de ellos para recibir la suave brisa, tienen usos desconocidos. Hay algunos ventiladores con agua pulverizada, los podemos ver en las terrazas de bares y restaurantes, pero también existen ventiladores nebulizadores para uso doméstico. Los que no quieran usar los de ese tipo pueden colocar un bol con hielo delante del ventilador, así el aire que mueva será más fresco y se sentirá en toda la habitación.

Cuando el sol incida directamente sobre la fachada: cierra las ventanas, echa los todos, baja las persianas y cierra las cortinas. De esta manera podrás evitar que suba demasiado la temperatura en el hogar, unas ventanas con un buen aislamiento térmico ayudarán a impedir que entre calor de la calle. También serán de ayuda las plantas en las paredes exteriores, en el alféizar de la ventana o en los balcones porque regarlas ayudará a refrescar un poco el ambiente.

Las láminas solares en los cristales no están muy extendidas, pero reflejan la luz del sol en un 82%, por tano, ayudan a mantener una temperatura estable en la casa dejando pasar la luz.

Durante las noches, aprovecha para abrir puertas y ventanas: el aire nocturno es más fresco y podrás generar corrientes que bajarán algunos grados la casa. Para conseguir conciliar el sueño en las noches más calurosas se recomienda humedecer las sábanas ligeramente antes de acostarse.

Durante el día cierra las puertas de las habitaciones que más calor reciban de la calle para que este no se extienda por toda la vivienda.

Respecto a los electrodomésticos, intenta controlar su uso porque desprenden mucho calor cuando están en funcionamiento, algunos no podrás dejar de usarlos como el frigorífico, pero evita usar el horno o la plancha en las horas centrales del día.

Tampoco podemos olvidar el impacto que tiene en el medio ambiente el uso continuado del aire acondicionado. Un estudio demostró que el uso de aparatos de aire acondicionado podía aumentar la temperatura de una ciudad en 1,5ºC debido al calor que desprenden estos aparatos al estar en marcha.